
Estuve hace poco en una sede hermana y descubrí este elegante cartel a la hora de miccionar. Y es que la falta de puntería es un tema serio y más frecuente de lo que pueda parecer, como ya traté aquí. En vista del panorama, está claro que la solución más limpia y ecológica es la vuelta a los orígenes: mear en el campo.
Lo cierto es que las dependencias ya prometían distinción y finura a raudales, incluso antes de entrar, pues han sido estratégicamente ubicadas en frente de un establecimiento conocido por el pueblo llano como "puticlú"; todo un acierto para elevar la imagen de la Administración.
En fin ..., putas, orines y expedientes; surrealismo en estado puro, como nuestra querida Administración.
7 comentarios:
Aunque no lo creas, aquí pasa lo mismo, las dependencias públicas y no tan públicas se distinguen por la ausencia de cuidados adecuados en sus sanitarios. Si encuentras algún baño correctamente mantenido y limpio, es probable que te encuentres con alguna rareza.
Yo me llevo una escupidera desde mi casa.
Impresionante. Casi me caigo de la silla descojonciado.
Yo tengo vistas a un pequeño descampado, y más de una vez me han dado ganas de hacerlo a través de la ventana.
Un saludo, y ánimo con estos viajes lisérgicos.
Y la pregunta que todo el mundo se hará, ¿Habrá un descuento para funcionarios en el negocio de enfrente?
Igual estos cartelitos es porque hay gente que salpica o algo así. En el fondo igual tienen hasta razón.
En mi anterior destino el baño era unisex, así que puedes imaginarte... y no creas que era como el de Ally McBeal, no.
Besines.
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