
La Administración hace suya la máxima "el hacinamiento os hará libres, muerte al feng shui" o quizás crea que funcionarios y ciudadanos somos hobbits, pero el caso es que la falta de espacio es ya todo un clásico del que he podido disfrutar en anteriores destinos (por ejemplo, aquí y aquí). Y ahora no iba a ser menos.
Debido a la asombrosa capadidad intelectual de alguien que manda, un nuevo departamento, que además conlleva atención al público, se va a ubicar en nuestra sede. Partiendo de la base de que no andamos muy sobrados de espacio, entre otras cosas porque nuestra sede es un piso, la cosa promete bastante. Y es que esa mágica sensación de vagón de metro en hora punta es la mejor forma de estrachar lazos entre compañeros y con la ciudadanía. En la foto pueden apreciar el coqueto hueco de la escalera donde los ciudadanos podrán departir amigablemente mientras esperan ser atendidos.





